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1400-500 a.d.C. Iberia y Tartesos
| El núcleo principal del Estado Tartésico se desarrolló en el Bajo Guadalquivir, extendiendo su poder hasta las principales zonas mineras de Linares y Alpujarra, frenando de alguna manera la cultura celta que invadía toda Europa y la mayor parte de La Península Ibérica creando una nueva cultura denominada celtibérica. |
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Las leyendas de entonces contaban que los caballos de Tartesos comían en pesebres de plata, y que los escudos y mascarones de los barcos que adornaban el Templo de Atenea en Grecia eran fruto de los viajes de Ulises a su paso por el Valle del Río Adra a la altura de Ugíjar (cuyo nombre se cree que es una derivación del griego Odysseia). Por cierto, Adra proviene asimismo del griego Abdera y dos colonias jónicas situadas en Tracia se llamaran después así. En esta época, se creó además de Adra, multitud de colonias en toda la Costa de las culturas que poblaron el Mediterráneo: griegos, fenicios, egipcios, libios, cartagineses, ... todos buscando el comercio y estableciendo con los pueblos íberos del interior un importante flujo comercial. El pueblo tartésico, al igual que el íbero, poseía una elevada organización social, económica, política, militar y religiosa, poseyendo ambos pueblos lenguas escritas. Estos pueblos y parte de su cultura siguió permaneciendo, incluso en época de dominación romana, a pesar (o quizás por este motivo) de la fragmentación-desunión de sus pueblos.

NOTA: Todas las culturas anteriores han sufrido en tiempos actuales una falta incongruente de investigación y de interés por parte de administraciones y entidades, ayudando a esa falta de memoria histórica desmerecedora de los recursos que poseemos, y que es aprovechada vilmente por buscadores y profanadores aficionados y profesionales. Valgan estas páginas para hacer que Universidades y Administraciones tomen cartas en el asunto y nos devuelvan nuestra auténtica historia, es la deuda de los gobernantes democráticos con el pueblo.